Libretita de los rencores.
El hombre nunca perdona nada, no se hizo para perdonar, ni siquiera lo mal interpretado,todo ser tiene su libreta de rencores, cada recuerdo conlleva inconscientemente un rencor,seres perros que no olvidan..., y los que cometen sus atropellos oh misteriosa-mente se olvidan,y si... todo tiene que cerrar negativamente, si no todo seria mas fácil, hasta mas aburrido si se quiere...
Cuando nos cometen una falta, esas de las que muchas se deben a una necesidad nuestra y no a una obligación del otro, porque nadie tiene obligación con el otro mas que no romperle las pelotas, no de serle útil, tendemos a sentir que es el responsable de nuestra desgracia, todos somos desgraciados, no nos agreguemos desgracias que no nos competen, y miremos a nuestra necesidad como nuestra lucha encarnizada.
la necesidad de otro se debe a nuestra falta de poder luchar contra la soledad dura e irreflexible, y es asi no mas..., o nos adaptamos o nos metemos la libretita en el orto, porque nadie es perfecto y todos somos burros..., hay excesos, pero no es éste el escrito que hable de eso si no de las desilusiones estúpidas, y las ideas falsas de libertad y fraternidad, deberían existir leyes mentales que nos cohíban a ilusionarnos de aparentes, y mas cuando sabemos que son aparentes.
Lo que mas detesto es cuando nos sentimos desilusionados y automáticamente empezamos a buscar los errores del cuco malévolo, o todo aquello que nos parecía desechable, y me digo..., "si nos desilusiono es porque algo esa persona tenia estúpido!"
nadie tiene la culpa de que otros nos dependan, el día que dependa de alguien va a ser mi responsabilidad, mi única e irrepetible responsabilidad.
Libretita de los olvidos.
si hay algo mas evidente es eso de no recordar del todo los errores propios..., si sucede el milagro, hay que echarle la culpa a las circunstancias, a los paradigmas?.cuando en realidad no se espera un juicio a la circunstancia, si no una aceptación legitima del error independientemente de nuestros devenires nefastos, porque lo que engrandece al hombre es su falta de grandeza aceptada y sin honores.
Libretita del amor.
En el amor Buscamos en el otro aquello que no tenemos, el contraste de lo diferente, cuando se consume un hecho, debilita la asimilación de la diferencia careciéndose la gracia y aumentándole la desgracia, esto es independiente al biologismo del amor… por eso, o nos aferramos a la costumbre, o caeremos en la frescura de otro nuevo berrinche amoroso, una estupidez bien humana, bien confusa y que muestra como libro abierto la debilidad de los egos, nadie realmente se entrega por amor, si no por la necesidad de amor, el que se enamora se enamore de si mismo, y de lo que el otro le esta dando, ahora... a la hora de entender al otro, y de denegarse a si mismo la perpetuación del enamoramiento, es algo imposible para una maza descabezada, así como también es imposible rebanarse el orgullo, entender, comprender, observar, asimilar al otro como parte de algo que nos trasciende, ya que el otro al menos en el amor debería ser nuestro supremo fin, y quien dijo que el supremo fin es felicidad... nadie.
En el amor verdadero, hay felicidad, tranquilidad, compasión, respeto, admiracion y muchas cosas bonitas mas, pero también hay dolor, desilucion, lejania, cercania, opresion, aburrimiento libertad forzada y muerte... todo amor que no tenga todo esto, si... todo, no es amor, es mierda.
Lo importante es saber a quien se elige para todo esto... para vivir todo eso..., de eso no tengo idea... quizás ni siquiera seamos nosotros, y Cupido exista.
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